El Salvador o San Millán: qué barrio de Segovia reservar
Calle residencial en la ladera al este del Acueducto de Segovia, en el barrio de El Salvador
Los dos están a menos de diez minutos del Acueducto por 50 a 90 € la noche, pero uno es llano y tiene estación de autobuses y el otro es una ladera de pisos corrientes con aparcamiento gratis y vistas al casco antiguo.
El Salvador en un párrafo
El Salvador es la ladera residencial al este del Acueducto, que sube desde la Plaza del Azoguejo pasando por la parroquia que le da nombre y se prolonga por la Avenida Padre Claret y las calles en torno a Vía Roma. Es un barrio de bloques de mediados del siglo XX, bares de esquina, colegios y pequeños negocios, prácticamente sin infraestructura turística propia más allá de unos cuantos hostales, casas de huéspedes y pisos de alquiler. Lo único que tiene y que el dinero no compra dentro de la muralla es perspectiva: desde las calles altas se mira hacia atrás, al otro lado del valle, y se ven la arquería del Acueducto y toda la silueta amurallada.
Esa vista es la razón honesta para planteárselo. Las habitaciones y pisos de las plantas altas de la ladera este tienen el casco antiguo encuadrado en la ventana y, de noche, con el Acueducto iluminado, la panorámica es mejor que la de la mayoría de habitaciones del casco. El resto del barrio no tiene nada de particular, en el sentido en que la España residencial no tiene nada de particular, es decir: funciona. Pan a las ocho, un bar con menú del día, niños jugando a las siete y ni un grupo de autocar a ninguna hora.
Cara a cara en precio
El Salvador y San Millán están en la misma franja de precio y ambos quedan muy por debajo de la ciudad amurallada. Cuenta con dobles de 50 a 85 € entre semana fuera de temporada alta en El Salvador y de 55 a 90 € en San Millán, con tarifas de fin de semana y de junio entre 20 y 35 € más altas en los dos. Los pisos enteros de dos dormitorios van de 70 a 120 € a un lado y otro del Acueducto. Ninguna de las dos zonas aplica un sobreprecio serio en fiestas, a diferencia del casco antiguo, donde el mismo fin de semana puede sumar 70 € a una habitación.
Donde se separan es en el aparcamiento. San Millán tiene garajes de hotel a 8 o 12 € la noche y plazas de superficie con parquímetro; El Salvador, al ser residencial y quedar más lejos del núcleo regulado, tiene aparcamiento realmente gratuito en sus calles altas, aunque puedas dar vueltas diez minutos a las ocho de la tarde entre semana, cuando los vecinos están en casa. Para quien viaja en coche cinco noches, eso son entre 40 y 60 € de diferencia. Para quien no lleva coche, es irrelevante, y entonces gana el terreno llano de San Millán.
Tiempos a pie comparados
De San Millán a la Plaza del Azoguejo y el Acueducto: de tres a seis minutos, en llano. Desde El Salvador: de ocho a catorce minutos según lo alto que estés en la ladera, cuesta abajo a la ida y cuesta arriba a la vuelta. De San Millán a la Plaza Mayor: de 13 a 16 minutos. Desde El Salvador: de 18 a 24. Ninguno está lejos, pero la dirección de la pendiente importa, y El Salvador te sirve la subida al final de la noche en vez de al principio del día.
La compensación es que la aproximación al Acueducto desde El Salvador es la buena. Bajas hacia la arquería con el monumento creciendo delante y el casco antiguo alzándose detrás, en lugar de llegar de costado por las calles comerciales. Haz una vez el último tramo bajando Vía Roma al anochecer y le perdonarás mucho al barrio. Para quien llega en autobús, en cambio, San Millán es indiscutible: la estación del Paseo de Ezequiel González queda a cinco u ocho minutos en llano.
Qué te da cada barrio en el día a día
San Millán tiene las tiendas. La Avenida Fernández Ladreda y sus calles laterales concentran supermercados, farmacias, panaderías con ponche segoviano, sucursales bancarias y bares suficientes para comparar menús del día de 13 a 16 €. También tiene la iglesia románica de San Millán, un monumento de verdad con torre mudéjar de ladrillo, en su propia plaza a dos minutos de los hoteles. Si quieres poder comprar cualquier cosa sin pensarlo, esta es la mejor elección.
El Salvador tiene silencio y altura. Sus bares son de barrio, el café cuesta menos de 2 € y nadie habla inglés en la barra, sus calles se vacían a las once y sus supermercados son menos, pero suficientes. Las familias que se quedan una semana en un piso aquí suelen preferirlo porque hay espacio, aparcamiento gratis, algún parque y ningún tráfico de paso de la ruta turística. Los visitantes de fin de semana suelen preferir San Millán, porque todo queda más cerca y la vuelta a casa es llana.
Las pegas de cada uno
La pega de San Millán es el tráfico. La Avenida Fernández Ladreda soporta autobuses y repartos matinales, y las habitaciones que dan a ella son ruidosas desde alrededor de las 7. Reserva patio o calle lateral. Su segunda pega es la estética: las fachadas son de los años sesenta y setenta, y si venías por los adoquines no los verás hasta subir la Calle Cervantes. La tercera es que en semana de fiestas las habitaciones se llenan, más tarde que en el casco antiguo, pero se llenan.
La pega de El Salvador es que es un sitio para dormir, no para estar. No hay nada que hacer en el barrio después de cenar, hay pocos sitios donde comer bien y la vuelta a casa es cuesta arriba a oscuras. Su segunda pega es el parque de viviendas: muchos edificios no tienen ascensor, así que compruébalo antes de reservar un cuarto piso con maletas pesadas. La tercera es que el aparcamiento en la calle, aunque gratuito, se lo disputan los vecinos las tardes entre semana y a la hora de recoger a los niños del colegio.
Cuál reservaría yo
Si llegas en autobús o tren, te quedas dos o tres noches y no llevas coche: San Millán, siempre. Terreno llano, cinco minutos al Acueducto, tiendas, menús del día y ninguna cuesta nocturna. Pide una habitación tranquila y no tendrás quejas. Es también la mejor respuesta para quien viaja con carrito o con una maleta de ruedas pequeñas, que son casi todos, y para quien quiere poder volver andando a la una de la madrugada sin pensar en desniveles.
Si llegas en coche, te quedas cuatro noches o más, idealmente en un piso con cocina: El Salvador. Ahorras en aparcamiento, ganas espacio por tu dinero, duermes en una calle residencial sin ruido de bares y, si eliges bien la planta y la orientación, te despiertas mirando el Acueducto. Las familias y los viajeros pausados lo pasan bien aquí. Quien venga dos noches y quiera Segovia servida en bandeja no debería estar en ninguno de los dos barrios: paga el sobreprecio de 30 a 60 € y duerme dentro de la muralla.
Notas de reserva para ambos
Haz tres preguntas a cualquier alojamiento de estos barrios: si hay ascensor, hacia dónde da la habitación y si el aparcamiento está incluido o es gratuito cerca. Esas respuestas deciden la calidad de la estancia más que las estrellas. En El Salvador, pregunta además a cuántos minutos a pie está el piso por encima del Acueducto, porque los anuncios miden con generosidad y la diferencia entre ocho y catorce minutos son unas vacaciones distintas si la repites cuatro veces al día con el calor de agosto.
Las dos zonas mantienen disponibilidad más tiempo que la ciudad amurallada en las grandes fechas —las fiestas de finales de junio, la Semana Santa, el festival de teatro de calle de mayo, el fin de semana festivo de septiembre y el 25 de octubre—, pero no son inmunes. Reserva con cuatro a seis semanas para esas fechas y con dos el resto del año. Las tarifas tocan fondo en ambas de mediados de enero a principios de marzo, cuando Segovia está fría, despejada y medio vacía, y un piso que en junio cuesta 110 € se consigue por 60. Comprueba precios para tus fechas en vez de fiarte de las franjas.
Antes de reservar
Las preguntas que la gente hace sobre El Salvador, respondidas con los números de este mes.
San Millán, a tres o seis minutos en llano, frente a ocho o catorce desde El Salvador con vuelta cuesta arriba. San Millán está además a cinco u ocho minutos de la estación de autobuses, lo que lo decide para quien llega en autocar con equipaje.
En las calles residenciales altas, en general sí, aunque puedes tardar diez minutos en encontrar sitio las tardes entre semana, cuando los vecinos están en casa. San Millán depende más del parquímetro y de garajes de hotel a 8 o 12 € la noche. En un viaje de cinco noches en coche esa diferencia vale entre 40 y 60 €.
Desde habitaciones en plantas altas de la ladera este, sí, con la arquería y el perfil amurallado encuadrados al otro lado del valle e iluminados de noche. No está garantizado, así que pregunta directamente al alojamiento hacia dónde dan las ventanas antes de reservar por la vista.